
Nuestra labor como maestros (me gusta mucho esta palabra) es enseñarles el camino de la tolerancia.
La tolerancia juega un papel muy importante en las relaciones de los niños con sus iguales y con su familia. Es importante que ellos escuchen las ideas y las opiniones de sus amigos, que acepten sus criterios aunque sean distintos a los suyos, y que consigan ponerse de acuerdo con sus compañeros durante el juego, en alguna actividad o en el aula.
La tolerancia les ayuda a que tener una buena integración dentro de un grupo. El niño no nace tolerante. Su conducta natural es que todo sea para sí, y que todos estén de acuerdo con él, por lo que es indispensable que el proceso de aprendizaje acerca de la tolerancia, empiece desde bien temprano.
Un niño puede aprender a ser tolerante:
- Cuando ve que los que lo rodean lo son
- A través de cuentos e historias
- A través de los juegos
- En su convivencia con los demás, respetando sus diferencias
- Conociendo diferentes culturas, a través de viajes o del estudio
- Conociendo los beneficios de la paz
- Compartiendo, dialogando sin pelear.
¡Hola Paqui! ¡Qué sorpresa encontrar tu comentario en El cofrecito infantil! He visto tu blog y me encanta. También he visto el que hiciste el año pasado y ¡es genial! He visto muchas cosas sobre Egipto. ¡Muy chulo! Te voy a añadir en mis blogs amigos y a seguirte yo también. ¡Un abrazo y seguimos en contacto!
ResponderEliminar¡Qué bonito es educar!Elena.